Existen criterios recientes del Semanario Judicial de la Federación que abren la posibilidad de cuestionar la prisión preventiva mediante el juicio de amparo, incluso desde etapas iniciales del proceso.
Sin embargo, su aplicación no es automática ni procede en todos los casos, ya que depende de un análisis técnico profundo, la correcta argumentación jurídica y las particularidades de cada asunto.
En la práctica, este tipo de herramientas legales requieren una estrategia bien estructurada para lograr efectos favorables, especialmente cuando están en juego derechos fundamentales como la libertad personal y la presunción de inocencia.
Un planteamiento inadecuado puede provocar que la solicitud sea negada desde el inicio.

